Vistiendo de caminatas fugaces
Unas cien miradas perdidas
Restando algunas ilusiones
Sangran de vez en vez las heridas...
Perdona la mala cara
No me viene bien la compañía
Sólo el brebaje de sus labios
Cuando mi alma se detiene,
En estas llamaradas sombrías
Una ira de gracia impecable...
Un sentimiento preciso
Acomodamos las ansias
Y el dañar es tan ambiguo
Mojaré lentamente tus labios
Gota a gota con el sudor de tus ojos
Y arropare con elegancia..
Un andar infructuoso...
Miente mientras puedas
Y cuida tus pertenencias
No seré yo quien juzgue
Sino tu volátil existencia...
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