Acaricio un verso húmedo
Que entre sollozos ruega clemencia.
Seré la anestesia delirante
Que refinará incoherencias.
Cualquier entusiasmo irreverente.
Y luego guardaré sin apuro
Aquellas dudas sin suerte.
Desisto antes de algún principio.
Ya no queda tanto tiempo
Siempre se llega a lo mismo.
Siempre desvela mi guarida.
Me dejará murmurando sola
Cuando ya no este escondida…
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